'Me gusta pensar que mi arte es contemporáneo'
Entrevista de Ernesto Olivares. 13 de agosto del 2015

¿Qué es (o qué se traen entre manos con) el “Big Bang Data”? ¿Cómo les ha ido en Barcelona?

Creo que es una pregunta que deberían responder Olga Subiros y/o José Luis de Vicente, los curadores de la exposición. Mi participación es la de un artista al que le han pedido que participe con unas piezas. Entiendo que consideran que tengo algo que aportar al mundo del ‘Big data’ desde mi particular perspectiva. 
La exposición en Barcelona (y Madrid) ha sido un absoluto éxito de público. Según la información de que dispongo ha sido la segunda exposición más visitada de la historia del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el cual, de por si, dispone de un gran poder de convocatoria. También está siendo una exposición de éxito por el interés que despierta en los medios y en espacios expositivos de diversas ciudades que se han interesado en llevarla, desde Buenos Aires -donde se encuentra en exposición actualmente y hasta el 28 de noviembre-, a Merlbourne, Londres o Shangay.

¿Crees que “lo virtual” les ha devuelto a las personas la capacidad de moldear su propia identidad?
No. No nos ha sido devuelta la capacidad de moldear nuestra identidad por que nunca perdimos tal capacidad. De hecho debemos ir revisando y moldeando nuestra identidad durante el transcurso de toda la vida si queremos mantenernos al día con nosotros mismos y minimizar los conflictos.
Además, ‘nuestra identidad’, es algo que varia en función del entorno, a veces de modo notable, llegando en algunos casos a tratase de identidades en aparente contradicción: ‘El –no tan- extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde’; ‘Yo es otro’, dicen que le escribió Rimbaud a Demeny; y antes Quevedo: ‘Soy un fue, y un será…’. Y antes que Quevedo….
Pero si es cierto que ‘lo virtual’ facilita, amplifica y hace más consciente las posibilidades en este sentido. La virtualidad nos permite no solo moldear, ‘jugar’ a construir diversas identidades absolutamente diferentes, incluso artificiosas. Pero finalmente el modo de sentir, gestionar y reflexionar de todas nuestras identidades tiene una única persona. Los ensayos de identidad que hagamos ¿tendrán desarrollo únicamente en el mundo virtual o podrán contribuir al enriquecimiento de la persona? Es posible, en la medida que hagamos aflorar y darle ‘carta de ciudadanía’ a aspectos de nuestra persona que se movían en un umbral de baja consciencia. En ese sentido es interesante la posibilidad de experimentar que ofrece la virtualidad.


¿Cuáles son los riesgos de esta “Era Digital”?
En los inicios el mundo digital era esencialmente Internet. Un estado casi anárquico, fuera de control, anónimo, donde todo parecía tener cabida. Con el tiempo el estado digital se ha ampliado en otros soportes tecnológicos y espacios de vida desconectados de la Red. Con ello hemos pasado de un modelo anárquico a uno hipercontrolado. No puedo evitar trazar una analogía con el mundo que, de un modo mesiánico, dibujo W.S. Burroughs: ‘Un mundo donde vivir es colaborar’: cada día más acciones de nuestra vida cotidiana –y no solo las que tienen que ver con la actividad comercial- entregan información precisa –datos- sobre nuestras vidas a los organismos de poder: gobiernos, multinacionales, cuerpos de ‘seguridad’…
La mayor parte de la colaboración con el hipercontrol es difícilmente evitable: se produce al utilizar el GPS, al usar la tarjeta de descuento en la gasolinera o al domiciliar el pago de la tv por cable: ‘vivir es colaborar’. Es el sueño de una Stasi del consumismo –un ismo que ya no está acotado al acto material de comprar: dispone de toda una ética propia-.
Las redes sociales, con Facebook como icono, son utilizadas en muchos casos como un modo de onanismo compulsivo que, además de improductivo, dificulta en gran medida las relaciones amicales armónicas y estables. Por supuesto lo masturbatorio no tiene nada de malo para el individuo, bien al contrario, pero la adicción si.
Más grave que la adicción masturbatoria –que no afecta directamente ‘al otro’- las redes sociales son, también, un modo de coacción del individuo frente al conjunto. Son un altavoz del pensamiento único imperante. Un estupendo modo de alienación, ya que creemos estar manifestando nuestra opinión cuando, en verdad, muchas veces, actuamos de amplificadores de la opinión del súper yo.
Un mayor número de canales de difusión de opinión necesitan de un mayor número de opiniones. De lo contrario tendremos un mayor número de canales de difusión para una pocas opiniones, con el poder represivo que esto conlleva por parte del ‘super yo’ para el ‘yo’.
Nunca había existido una globalización ética y moral como en la actualidad y esta coincide temporalmente con el nacimiento y desarrollo de la era digital.
Imaginemos a alguien que vive aislado, sin apenas contacto con el conjunto de sociedad. Muy probablemente llegue a conclusiones, a una construcción ética del mundo muy diferente a la de un individuo que viva en la moral de una sociedad. Es el bombardeo permanente de supuestas opiniones individuales el que nos sitúa dentro del margen del ‘pensamiento único’. Era más fácil enfrentarse a un solo individuo –aunque fuese un sacerdote- que a tus pares.
Pensémoslo mediante un hecho concreto: Cuando yo era niño en casa de mis abuelos se celebraba anualmente la matanza del cerdo. Este era un ritual festivo que marcaba el paso del tiempo y su bonanza o su penuria. Funcionaba, incluso, como un ritual iniciático donde los niños que alcanzaban cierta edad participaban de modo activo. Por ejemplo guiando al animal hacia el matarife, sosteniendo el balde que recogía la sangre para elaborar embutidos que manaba en chorro directamente del cuello del animal, llevando las piezas de carne recién cortadas expulsando vaho en contraste con el frío del invierno en que se celebraba esta fiesta. En algunas familias, a mitad del descuartizamiento se cubría el animal con un mantel sobre el que se cenaba, de pie. Si utilizase Twitter para difundir estas vivencias puedo imaginar un trending topic terriblemente represor.
Ya no hacemos la matanza, ya no hay rito, iniciación, reunión, familia. El animal es asépticamente –o no- sacrificado y hacemos campañas contra el maltrato animal.
Obviamente apruebo todo respeto hacia los animales y la ausencia de violencia innecesaria. Pero no me parece que mis abuelos me enseñaran a menospreciar a los animales o a tratarlos con crueldad, bien al contrario, los animales para ellos eran una necesidad, un bien precioso mucho más allá del animal de compañía. Les profesaban un amor sincero.
El pensamiento único, construido mediante palabras más que mediante experiencias, es una cárcel ideal para los mecanismos de control: esta iluminada y no tiene límites aparentes, puedes estar en ella de forma inconsciente –incluso sentirte cómodo en ella-.
Sin duda son muchos más los riesgos, pero estos son a mi entender los más peligrosos: el hipercontrol, las actitudes masturbatorias intelectuales o físicas y, muy especialmente, por que de este dependen en gran medida los dos anteriores, el pensamiento único: la mayor de la represiones.


Realizaste un trabajo impresionante sobre tu propia vida: hiciste una suerte de infografía con tus datos… ¿Cómo fue esa experiencia?
No es una experiencia pasada: es mi trabajo actual: la representación de retazos de una vida concreta –la mía- mediante la utilización de los datos como materia prima y de la infografía como herramienta lógica. Es un trabajo en proceso. Inicialmente no utilizaba datos; realizaba infografías mediante diagramas y sencillas ilustraciones para comunicar reflexiones personales sobre el mundo exterior –‘Excéntricos’ o ‘Pinta y colorea’ son dos ejemplos claros-. Con el tiempo he sintetizado la reflexión en la selección de determinados datos personales –‘Vida sexual de una pareja estable’ o ‘Datos en los bolsillos’ son ejemplos en este sentido-.
He trasladado mi reflexión personal a un lugar donde subyace sin ser evidente, lo que permite, invita, a la de reflexión del espectador.
Hay una voluntad por mi parte de trazar un retrato del individuo actual mediante los datos concretos de uno de ellos –yo, aunque no por mi singularidad, si no por mi medianía, podrían ser los datos de cualquier otro al que tuviera acceso-. De este modo ‘el otro’ puede verse reflejado en mis datos y vestirse con ellos, hacerlos suyos. Es por este motivo que procuro elegir temáticas de interés universal: la adicción, la sexualidad, la relación familiar o social, etc.
El uso de datos personales no tiene absolutamente nada que ver con una vía de autoconocimiento. Esta idea se me hace ridícula. Centrar mi trabajo en los datos me ha hecho modificar también los modelos gráficos de representación. Procuro que la estética esté libre de opinión para dejarle todo el espacio a la ética. El paso siguiente sería la conversión de la estética en ética, algo que ya ensaye con éxito en el pasado con la comunicación de hechos periodísticos, pero me siento lejos todavía de conseguirlo con las temáticas que trato actualmente. Por ahora debo centrarme en la ética y limitar la estética.
La datificación de un conjunto social es una realidad muy discutible ya que los individuos solo suponen una unidad sobre el total. La de una persona concreta, que hace algo concreto, durante un periodo de tiempo concreto es absolutamente preciso: la unidad es el total. Es una especie de hiperrealismo de lo intangible.


¿A qué crees que se debe el boom de la visualización de datos o “data visualization”? ¿Por qué se dice que es el “nuevo petróleo”?
En primer lugar lo obvio: a la capacidad tecnológica para recoger, almacenar y visualizar enormes cantidades de datos. Es importante destacar el aspecto tecnológico precisamente por que el fenómeno hoy va mucho más allá.
Personalmente no me interesa la datificación masiva, los datos de un conjunto social no creo que me puedan aportar gran cosa como individuo. En mi trabajo la tecnología no es necesaria, me basta con un lápiz, un papel y sencillas operaciones matemáticas, pero no estaría trabajando con datos sin una tecnología que hubiese permitido la aparición del fenómeno social que denominamos ‘Big data’. 
La visualización de datos personales, aunque sean los de millones de personas, nos abre a la pregunta eterna: ¿quién soy?. Esta pregunta es la que subyace en el ‘Big data’ y es la que hace el fenómeno seductoramente irresistible.
La simple formulación de esta pregunta –aun y sin encontrar la respuesta- enriquece al individuo y, a la postre, al colectivo del que forma parte en el único modelo de evolución posible.
La analogía con el petróleo es una alusión clara al uso mercantilista de los datos. El consumo es, por ahora, el aspecto social más –¿el único?- claramente beneficiado con el ‘Big data’. Si se trata de convertir los datos en petróleo me haría feliz el borrado de todos los data center: los datos son potencialmente mucho más contaminantes que el petróleo.


En el 2001, Lev Manovich escribió sobre una “poética, una estética y una ética de los datos”. ¿Qué piensas al respecto?
Hablar hoy sobre una ‘poética, una estética y una ética de los datos’ parece de una obviedad que hace especialmente brillante la formulación de Manovich. Pero se hace obvio cuando él lo formula, no antes. Su pensamiento es tan contemporáneo que podríamos caer en la tentación de creer que ya lo habíamos pensado antes, lo cual seguramente no sea cierto. De todos modos no puedo hablar desde una perspectiva teórica: me faltan conocimientos. Puedo hablar desde mi experiencia: estoy construyendo mi poética y mi ética sobre los datos. Mi estética es algo que todavía no he tenido tiempo de abordar en profundidad.


¿Por qué has elegido las infografías? ¿Por qué el interés por los datos?
Hace muchos años llegué a los albores de la infografía periodística. He tenido la enorme fortuna de pertenecer a una generación de profesionales que definió esta profesión tal como hoy la conocemos. En la última década he ido paulatinamente perdiendo el interés por el periodismo, en parte por cuestiones personales en parte por el desgraciado camino que ha tomado la profesión, y he retomado el interés por las prácticas artísticas más puras. Habiendo alcanzado unos niveles de conocimiento destacables en el uso de la infografía como herramienta de narración de hechos, me parecería de necios no plantearse sus posibilidades como herramienta de construcción de una obra y un discurso propio en el mundo de las practicas artísticas. Mi conclusión es que se trata de una herramienta igualmente valida para la narración de subjetividades, esto es de verdades, lo que, a mi entender, forma la narrativa artística. La herramienta, la técnica, aun y siendo importante, no es lo esencial. Seguir utilizando la infografía como herramienta se convirtió en una cuestión lógica y práctica: domino la técnica: puedo centrarme en la ética y la estética: lo relevante.
La utilización de los datos se debe más al interés común que al particular. Podría utilizar otros recursos para construir un discurso similar. Me interesa el público, como llegar con mis propuestas a él. Los datos además de ser una materia prima que se lleva muy bien con la técnica que he decidido utilizar (de hecho la única herramienta que nos permite la apreciación de su existencia) resultan muy seductores para el público y muy representativos del momento histórico en el que vivimos. Yo creo en el artista contemporáneo que trabaja acorde al momento histórico que le ha tocado vivir. Me gusta pensar que mi arte es contemporáneo.
Transcripción de dos entrevistas realizadas por Pol Guàrdia Pujol para su trabajo de final de grado de Diseño Gráfico 'La visualització del Big Data' (catalán)



Jaime Serra
Jaime Serra está considerado el infografista más influyente del mundo en el periodo 1992-2012. Ha expandido y revolucionado los límites de la infografía periodística con sus trabajos en multitud de medios de diferentes países, especialmente durante su periodo en el diario argentino Clarín. Columnista y Director de Infografía e Ilustración del diario La Vanguardia desde el 2007. Ponente habitual en citas internacionales de periodismo y diseño, profesor y jurado de los premios internacionales de periodismo infográfico más importantes del mundo.

¿Qué es para ti la infografía?
Una herramienta de comunicación de alta precisión que permite explicar distintas realidades. Mediante figuras abstractas, cuando se trata de datos, y con figuras realistas cuando son hechos.

Cuando hablas de infografía sueles hacer referencia a la ética y a la estética. ¿A qué te refieres? Y ¿qué es lo más importante para ti?
Esencialmente me estoy refiriendo a los conceptos de forma y contenido. El más importante es, siempre, el contenido, es decir la ética. Pero la estética es inevitable, es el canal. Siempre que contrapongo estos dos conceptos lo hago para hablar del hecho de que en la infografía, periodística o científica, existe una especie de convención acerca de que si la estética es más neutra la información será más ética y no tiene nada que ver. Si son, por ejemplo, gráficos que necesitan ilustraciones, se acostumbra a hacer con programas vectoriales o, últimamente, mediante software 3D, siempre con un resultado de un ‘realismo frío’. En el caso de los datos también se presentan con una vocación fría, muy neutra, como si esto fuera garantía de objetividad. Pero el debate acerca de la objetividad es estéril: la objetividad no existe. Es saludable la intención de tomar distancia, pero es imposible ser objetivos. Llegados a este punto, tenemos dos opciones: puedes tomar partido y militar en la subjetividad mediante tu opinión o utilizar la estética como herramienta que apoye la ética. La estética es el primer nivel de lectura y, correctamente utilizada permite, que sin entrar en el contenido, se pueda deducir la temática tratada.


¿Estarías de acuerdo con la afirmación de que existen dos grandes corrientes en el enfoque del diseño de una infografía? La más exploradora (científica y estadística) con Eduard Tufte como máximo defensor y la corriente más explicativa (estética y metafórica) con Niguel Holmes como principal representante?
Me parece que hay un momento para cada cosa: ¿con que enfoque encontraras la manera idónea de comunicar mejor lo que deseas? Niguel Holmes siempre utilizaba la ilustración con la voluntad de informar y potencias el contenido -generalmente datos-. Eran los años 70 e ilustraba generalmente datos estadísticos. Resultó esclavo de su propio estilo ya que Time había comprado aquella manera de hacer. Tufte es un teórico y plantea un rigor mucho más científico. Estoy mas cerca de Tufte pero me merece más respeto la vertiente explicativa, ya que es mucho mas difícil y arriesgado generar infografías con gran contenido estético además de representar estadística científica. Debe valorase en todo momento, al menos en la infografía periodística, el sacrifico de cierto rigor científico para ganar en comunicación, sin caer en el error de la estética por la estética.


El diario The New York Times es uno de los referentes actuales en infografía periodística, genera grandes cantidades de información gráfica a menudo sin texto. ¿Crees que impondrá esta tendencia en el resto de diarios, especialmente en la modalidad de infografías interactivas con grandes volúmenes de datos?
Sin duda: The New York Times impone claramente la tendencia, y no solo en infografía, también en todo el resto de aspectos periodísticos. Básicamente apostar por la infografía es una cuestión empresarial, económica; aunque, al margen de la cuestión económica, en NYT existe una enorme talento. Las ideas que generan suelen ser excelentes en todos los niveles.

¿Cree que para estas nuevas aplicaciones más tecnológicas de la infografía es necesaria la conexión entre diferentes departamentos o profesiones como programadores, estadistas, periodistas y diseñadores?
Si, pero cada uno de estos profesionales debe ser multitarea, es decir, no puedes trabajar con un programador que solo quiere programar, si no que este debe tener conocimientos o al menos interés en una o varias de las profesiones que intervienen en el proceso.

En tu faceta más artística de la infografía ¿podríamos decir que utilizas los datos como un material mas?
Si, totalmente, utilizo un discurso personal: subjetividad y datos. Creo que es mejor que estos sean propios, fruto de tu experiencia personal, por que de este modo consigues un producto único e irrepetible, que trasciende más allá de la obra gráfica.

Que opinas de la generación de gráficos a partir del Big Data?
Últimamente en las clases o conferencias que dicto muestro el mapa de Twitter que desarrolló Eric Fischer mediante seis mil millones de tweets geolocalizados. Pienso, sinceramente, que no aporta ninguna información de utilidad, es muy estético, es cierto, pero no nos ayuda a entender mejor nada. Visualizar que en África no hay prácticamente actividad de Twitter es algo que ya podíamos suponer. Si lo hace como un discurso artístico o personal puede tener cierto sentido, pero periodísticamente, informativamente, no tiene valor.

¿Crees que la infografía interactiva terminará por eliminar la infografía estática?
No, de hecho no siempre es necesaria la interactividad. En primer lugar debemos decidir si merece la pena hacer una infografía para explicarnos, ya que, por ejemplo, para explicar algo filosófico es difícil y quizás sea mejor utilizar únicamente el texto.
Una vez decidido que vamos a usar la infografía hay que realizarse las preguntas adecuadas: que y como queremos explicarlo; y a partir de ahí valorar si es necesaria la interactividad que permita más profundidad de lectura o una comparación de datos más efectiva o en tiempo real.
Merece la pena disponer de todas las herramientas posibles para poder escoger la realmente útil para contestar a las preguntas adecuadas. Una buena pregunta es siempre mejor que una buena respuesta.


Pero, la infografía interactiva puede soportar más volumen de datos…
Totalmente cierto, hay informaciones que no pueden representarse de otro modo. Recuerdo un gráfico de NYT sobre los presos de Guantánamo en el que existe un primer nivel de lectura para la versión impresa donde se aprecian los presos que hay en la prisión. Después, en la versión digital, existen diversos niveles de profundidad de acceso a una cantidad de información enorme, que permite al espectador descubrir cada uno de los prisioneros, con documentos calificados, países de procedencia, extradición… Una cantidad de información como esta es impensable en una infografía estática. 


Te has encontrado alguna vez en el caso de que dispongas de un exceso de información? Si es así, ¿como sueles solucionarlo?
Si, muchísimas veces. Lo que haces en estos casos es editar la información, la diseccionas y eliges en función de tus criterios periodísticos. 


Podríamos decir que todo el proceso técnico previo y la propia visualización del Big Data se podría comparar con el proceso de edición (elección) de la información que se hace para generar una infografía periodística?
Exactamente, a partir de la visualización del mapa de Twitter que comentaba antes, podrías hacer una infografía. Cuando tienes trillones de datos no ves la información, no puedes saber cual será el resultado o ni tan siquiera puedes saber que buscas, solo visualizándolos puedes ver si tienes una respuesta interesante o no tienes dada. Si no puedes visualizarlos los datos no te sirven de nada. 


¿Que crees que sucederá con el Big Data, con estos grandes volúmenes de datos?
El fenómeno del Big Data ha desarrollado la capacidad de recolección, almacenamiento, visualización y análisis de datos, pero está prescindiendo de la subjetividad que podrían tener, por ejemplo las encuestas a pie de calle y esto puede ocasionar que los datos, en ellos mismos, no tengan ninguna importancia a nivel del conocimiento para el individuo. Si que lo tendrá a nivel comercial, que es precisamente donde se está invirtiendo más recursos y esfuerzos para su desarrollo. A mi, personalmente, no me interesa nada la aplicación de los datos en el ámbito del consumo.


Pol Guárdia, 10 de mayo del 2015. (Grabadora de voz)





Dani Llugany. Domestic Data Stremers 
Miembro fundador del colectivo Domestic Data Streamers. Realizan instalaciones en espacios a partir de datos obtenidos en tiempo real al interactuar con público. En menos de dos años de vida han participado en algunos de los acontecimientos creativos mas importantes del sector y gozan de una notable proyección internacional.

¿Que es para Domestic Data Streamers la visualización de la información?
Para nosotros visualizar información o datos es principalmente sintetizar toda una serie de elementos, que en principio no son comprensibles, en un código concreto, a través del orden y la jerarquía, el cual resulte accesible para un público específico.

¿Que objetivos perseguís en el momento de generar vuestros proyectos?
En los inicios de Domestic Data Streamers nos hicimos una pregunta concreta: en un mundo extremadamente datificado como el actual, ¿el medio digital es el adecuado para expresar los datos? Y también si la gente es consciente del alud de información al que está sometida diariamente. A partir de ahí empezamos nuestras investigaciones con el propósito de hacer llegar a la gente mensajes y datos a partir de una experiencia, con la finalidad de generar debate, reflexión y, a su vez, una emoción que ayude a hacer trascendente el mensaje.

¿Que son para vosotros los datos?
Entendemos los datos como un elementos más, como un material, y lo utilizamos para explicar historias a través de elementos simbólicos que nos ayuden a crear un lenguaje y explicar así los datos.

¿Cual es el proceso para generar vuestras metáforas gráficas y sintaxis visuales?
Varia dependiendo del proyecto. Si viene dado por un cliente que quiere explicar sus datos concretos buscamos la manera de expresar lo que los datos representan a partir de herramientas y materiales que hagan que este mensaje llegue de la manera mas sencilla e impactante posible. En el caso de un proyecto mas personal, en el cual partimos de todos los elementos en blanco, buscamos nuestro propio ámbito personal; pero siempre con dos aspectos vitales: generar una propuesta interactiva con el publico y generar un estudio estadístico con rigor científico.

¿Vuestras instalaciones finales son en ellas mismas un mensaje?
El mensaje se genera a partir de las personas que participan. Intentamos establecer unas reglas de juego en un determinado contexto en el cual las personas crean a través de sus propios datos, es decir, nosotros generamos el esqueleto para que sea la gente el que lo llene y, por tanto, de sentido a los datos a y a la propia instalación.

¿Tenéis pensado desarrollar un proyecto que implique un volumen de datos que se puedan considerar Big Data?
Si, estamos trabajando en un proyecto para un museo donde pretendemos visualizar de forma física que quiere decir un zetabyte. Pero no nos interesa distinguir entre Big Data o Little Data, si no poder dar la presencia adecuada a los datos en relación a su valor.

Pol Guàrdia. 10 de mayo del 2015-08-19. (Grabadora de voz)


Big Data se hace arte
La Nación, 1 de julio del 2015
Texto de Natalia Blanc

La nube digital atada a los cables
Revista Ñ sobre la exposición Big Bang Data Buenos Aires
Texto de Mercedes Pérez Bergliaffa
"(La pieza de Serra) tomando la forma de un 'mapa vivencial', está formada por dibujos, infografías, textos, una especie de diario personal desarrollado a través de una nueva visualidad."


























Más prensa sobre la exposición 'Diez historias y un paisaje' en el MAC de La Coruña

'El reflejo de nuestra intimidad'
Juan Diego Madueño
El Mundo del S.XXI



Lata Muda
"Diez historias y un paisaje es una exposición tremendista, aporta datos, señala posiciones y argumentos con la lógica de una explosión: la de la sustancia subjetiva fragmentándose en objetiva. Ese es el valor de una infografía, una fuerza detonante equivalente a concentrar toda la literatura que narra nuestra mundanidad en un código. La potencia de las piezas de Jaime Serra subyace en su significado simbólico y en el concepto que representan.

Dice Serra: La infografía no es Arte, pero el Arte puede ser infografía. Yo concluyo que más allá de estas paradojas, lo que hay en esta exposición es un proyecto que sacude por dentro nuestros principios fundamentales, nuestra vida privada y los secretos más íntimos. Y esa clase de provocación, con acordes de profana insolencia y cinismo ilustrado, es lo que yo llamo Arte con mayúscula."

Por Eduardo Fernández

Lo vivido y lo sucedido
(Una cartografía del Buenos Aires de 1998 al 2015)

Técnica mixta. 1998-2015 
340 x 80 cm

Lo vivido
Desde finales de 1998 y durante dos años y medio desarrollé sobre la pared del baño de mi estudio de la calle Trelles, en el barrio de Caballito de Buenos Aires, un mapa vivencial. Un diario cartográfico donde anotaba los sucesos que consideraba relevantes mediante códigos de formas y colores. Al marcharme de la ciudad en junio del 2001 tomé una registro fotográfico que, con el traslado, quedó en el fondo de alguna caja. Durante catorce año me olvidé de la cartografía donde quedaba anotada gran parte de lo vivido en Buenos Aires.


Lo sucedido
A partir de la existencia de ese registro de vivencias construí, catorce años después, una cartografía del recuerdo. Durante los meses de abril y mayo del 2015 me obligué al recuerdo y a su anotación sobre un mapa de Buenos Aires. Solo al termino de esta relevación del recuerdo recuperé el mapa vivencial para, a partir de los mismos códigos gráficos utilizados en él, trazar una cartografía del recuerdo. Un cartografía de lo que había sucedido.



Lo vivido


Lo sucedido





Big Bang Data, Fundación Telefónica, Buenos Aires, julio del 2015